Para las Jornadas Anuales de la EOL 2009 la propuesta es trabajar síntoma y fantasma, es decir el recorrido de un análisis y de su final. A este binario síntoma y fantasma se le agrega: opacidad y ficciones.
Ficción, fixión, saber, verdad, consecuencias del atravesamiento del fantasma, ¿ficción en las psicosis? ¿Qué es la opacidad del síntoma? ¿Qué consecuencias del atravesamiento del fantasma? ¿Qué tratamiento del final de análisis?
Para Freud los síntomas poseen un sentido propio y una íntima relación con la vida de las personas, es decir la sexualidad. El síntoma es para Freud ante todo un modo de satisfacción de la pulsión. El síntoma es lo único que tiene un sentido en lo real.
El sentido nos conduce, por la vía de Lacan a la creencia en el saber del síntoma, entonces, ¿qué tenemos?: se cree ahí en el síntoma porque se le atribuye que tiene algo que decir. Si en cambio creemos en el síntoma pasamos de lo singular a lo universal. De creer ahí a creer en es el pasaje del síntoma a la ficción.
Si a esa ficción, aparte, se le cree (creerle) ya estamos en la psicosis o en el amor loco. [1]
¿Cómo un parlêtre podría permanecer en el creer ahí? ¿En una creencia que soporte lo singular del síntoma?
¿Y la opacidad del síntoma? Es goce que excluye al sentido y por eso se lo puede llamar opaco. Opaco alude al fuera de sentido del goce. Tenemos allí dos vertientes a investigar: la vía del sentido y el fuera de sentido.
Cada uno de estos conceptos requiere su desarrollo, por ejemplo, ¿qué del goce opaco del síntoma en un final de análisis? ¿A esto es a lo que Jacques-Alain Miller se refiere cuando nos habla de restos sintomáticos?
La operación analítica consiste en un forzamiento, se trata de un forzamiento porque es un tratamiento del autismo del goce, gracias al Otro de lalengua hasta llegar a un goce irreductible al sentido, es decir un goce que no ingresa en la lengua común, es un límite en la experiencia de tratamiento del goce.
Podemos decir que en todo efecto de sentido hay un goce, que no hay sentido sin goce, Lacan lo nombró goce-sentido y reconoció en este sentido gozado tanto a la identificación como al fantasma, y al resultado de su atravesamiento le dio la escritura S(A). Los testimonios de pase dan cuenta del punto de arribo que marca el sin garantía del goce. Pero que si bien no está en el lugar de la garantía sí está en el lugar de la autorización.
¿Y el síntoma social? Es más irrupción que fenómeno.
Según Jacques Lacan "sólo hay un síntoma social: cada individuo es realmente un proletario, es decir, no tiene ningún discurso con qué hacer lazo social, dicho con otro término, semblante". [2] En ésta definición: ¿por qué individuo y no sujeto? Porque se quiere subrayar el carácter sin división del parlêtre. ¿Y por qué proletario? Se trata del proletario contemporáneo despojado de su saber y al que sólo le queda la aplicación del manual técnico. Consecuencia: cada vez más un "sin lugar", caído como desecho. Es lógico entonces que no tenga con qué hacer lazo social. ¿Qué función le queda? ¿En qué ficción se sostiene? El síntoma social al irrumpir atraviesa las ficciones, los semblantes. De allí los intentos de retorno al lazo social, variados: tribus urbanas, cartoneros, emos, floggers, etcétera.
Ahora el fantasma. Sabemos que es la respuesta ante la pregunta por el deseo del Otro, pero también es modo de acceso a una satisfacción para el sujeto, que traduce la forma inercial y repetitiva de gozar. En El Seminario, libro 10 Lacan nos da una nueva definición del fantasma dice: "La fórmula del fantasma podría traducirse como el anhelo bastante ingenuo de que el Otro se desvanezca, se quede pasmado, ante el objeto que soy, con la salvedad de que yo me veo". [3]
"Pegan a un niño", no es la anulación del goce en la dirección del sujeto tachado. Sino producción de goce por el significante. Miller en El hueso de un análisis señala que el goce del cuerpo en el parlêtre se supone marcado por el significante. "Gozar de un cuerpo pasa siempre por golpear el cuerpo". La construcción fantasmática es una unidad, simbólico-real con elementos imaginarios, pero una unidad divisible, hay solidaridad entre efecto de sentido y producción de goce que hace a su estructura.
Tenemos entonces que "la solución fantasmática, es decir su fractura o atravesamiento es la separación entre el efecto de sentido y el producto de goce". [4]
Sabemos por los testimonios del pase que la fractura del fantasma aísla un resto, no hay anulación ni cero en el cociente, sino algo que nombramos sínthoma.
El síntoma como lo que no anda, lo que marca la huella de un exilio, como un modo de satisfacción y el fantasma en sus diferentes versiones, sus condiciones, su recorrido y finalmente su atravesamiento son algunos de los ejes propuestos para nuestras Jornadas de la EOL de 2009. |