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16-03-2017
A la izquierda, el narcisismo de la causa perdida

Veo al FN bastante cercano a la victoria electoral como para que se justifique a mi modo de ver, pensar en la formación de un "frente unido". ¿Soy alarmista? El hecho es que los candidatos, resignados a la presencia de MLP en la segunda vuelta, pelean entre ellos quién se ganará el derecho a competir con ella. Pero quien podrá poner en la picota, en la plaza pública, la verdadera naturaleza de Marine y su jauría.

***

Apenas había subido anoche a mi blog de Mediapart el reciente "Llamado de los psicoanalistas contra Marine Le Pen", me fue señalado el texto de una persona que no tengo el privilegio de conocer, la Sra Diana Scott, otro miembro del Club. Subido a su blog su texto, comenta o mas bien toma partido, por el Llamado de los 32 psicoanalistas y mi tribuna aparecida el domingo pasado en la edición matinal del diario Le Monde, con el título, "Las astucias del Diablo".

La Sra. Scott escribe: "La lucha contra el FN es la coartada moral para mantener la elección electoral que sería idéntica sin esta llamada coacción de la extrema derecha" Admito gustosamente que esta proposición es a menudo exacta. Sin embargo, ¿es necesario rechazar el esbozo de todo frente unido, ciertamente circunstancial y efímero, contra una amenaza mortal e inmediata? No valdría mas, a un mes de las elecciones, suspender los resentimientos y las reivindicaciones que oponen hoy entre sí, digamos, a los antifascistas, o los no fascistas? Debo recordar que había a comienzos de la Francia libre tanto maurrasianos como gente de izquierda (y tal vez mas primeros que segundos, ¿no es cierto?) Más tarde, en 1943, Aragon podría lanzar su famoso "Aquel que creía en el cielo/Aquel que no creía". La autora me remite con un tono conminatorio a mi "sueño de clase". Debemos concluir de ello que aboga por una reedición en 2017 de la estrategia clase contra clase, que fue la de la Internacional comunista en los años 1920 y que inspiró a Aragon, siempre él, otro de sus versos célebres, no sintiendo él, la rosa ni la reseda: « Fuego sobre los osos sabios de la social democracia"?

Me bastará recordar que el crecimiento de la amenaza fascista condujo al PCF a una posición muy diferente en 1934. Fundado el mismo año, el Comité de Vigilancia antifascista de los Intelectuales invitaba a los "Trabajadores unidos" a ir más alla de las divergencias: "venimos a declarar a todos los trabajadores, nuestros camaradas, nuestra resolución de luchar con ellos para salvar contra una dictadura fascista los derechos y las libertades públicas que el pueblo conquistó". La salida por el giro de 180 grados comunista fue en 1936 el Frente Popular [NB: mi cita del Comité de Vigilancia está tomada del sitio lesmaterialistes.com].

"Un miedo falso"

Entiendo que Diane Scott se burle de mí y de gente como yo, que quisiéramos movilizar en las próximas elecciones contra el FN. Desde su punto de vista, somos, evidentemente, alarmistas y cobardes. No es la única que lo piensa. Nos vemos forzados a interrogarnos sobre nosotros mismos cuando leemos las palabras de nuestro querido Claude Lanzmann, tesoro nacional, en Paris-Match, el 5 de marzo pasado.: "Es un miedo falso el que tienen los franceses. Eso no puede pasar en un país institucionalizado como el nuestro". En este punto, I beg to differ. Me arriesgo a contradecir a "un vidente en el siglo". Me parece un dato en sí mismo alarmante que las encuestas le den en este momento, a Marine Le Pen un 40% en la segunda vuelta. Frente a ella, un Fillon perderá una buena parte de la izquierda, que se refugiará en la abstención, y Macron ( o Mélechon, o Hamon, para aquellos que lo creen posible) verá una buena parte de la derecha pasar al FN, mientras que mucha gente de izquierda negará su voto al heredero de Hollande. No veo por el momento, ninguna barrera a Le Pen, o si la hay es porosa. Entonces, sí, podría ser que el vientre haya dejado de ser fecundo,que haya sido esterilizado por el "país insitucionalizado" (¿qué quiere decir exactamente eso?). ¿Pero si estábamos lejos de que rompiera bolsa? Francia no se aburre, me parece embarazada de una desgracia.

En resumen, envidio la serenidad de Lanzmann cuando pienso lo que sería el aparato del Estado en las manos del FN. No hablo de su programa, ni de sus promesas, ni de los falsos semblantes que ha multiplicado, ni de los juegos entre Marion y Florian, frescos nombres de la pastoral. Hablo de una sucia pandilla irrevocablemente xenófoba, antirepublicana y antidemocrática, lista para poner las manos sobre los comandos de los ministerios de Justicia, Interior y Defensa.

Mejor vencida.

Tal vez tengo demasiada imaginación. O no suficiente, pero demasiadas malas lecturas sobre las consecuencias de la subida al poder, por vía de las urnas, de partidos autoritarios. ¿Es por ser judío? Lanzmann está tranquilo como Bautista. Puede ser, simplemente, que me equivoque de época. "Todo eso terminó, viejo, y no solo lo peor no siempre es seguro, sino que se volvió imposible, como lo ha demostrado el reciente triunfo de Hillary - Bueno, de acuerdo, digo, si usted está muy seguro que la bestia está de ahora en más domesticada, y se ha vuelto un animal de departamento como el leopardo en "Bringing up Baby", mientras que cada uno se echa un siestita con su "sueño de clase"." Diane Scott, que se presenta como "psicoanalista en formación", lo que quiere decir sin duda que está en análisis, termina su diatriba con una profesión de fe: "Por mi parte, prefiero ser vencida que incauta." Dicho de otro modo: Seré fiel a mis convicciones aunque sea al precio de la derrota. La postura es noble. Noble hasta el punto que lo que aquí se confiesa claramente no es nada más que lo que Lacan nombraba, a propósito de nadie más que el vizconde de Chateaubriand, el "narcisismo supremo de la Causa perdida" Paris, 16 de marzo 2017

 

Traducción: Silvia Baudini