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28-03-2017
El diario éxtimo

Martes 28 de Marzo. Al despertar, idea de un diario; discuto sobre ello con Eve y Christiane por teléfono.

Christine.
Cena con ella ayer a la noche. Llego sin aliento a las 19 :59 para nuestra cita de las 20:00. Esta allí como una buena chica. A las 22:15 viene a buscarla un taxi pedido por su editora con anticipación para llevarla. No bebió una gota de alcohol. Evidentemente se cuida y sigue un régimen de atleta. Yo debería tomar ejemplo para mantener la distancia en lugar de pasar una noche en vela escribiendo a la Agrupación Azul Marino. "Noche de pie", dicen. "Noche sentado" es mucho mas exigente.

Aristóteles.
Me encuentro con Joao, que espera para verme, leyendo a Aristóteles. Chicos. Es ilegible, decía Lacan, a quien vi a menudo el domingo en Guitrancourt sumergido en las obras del Estagirita. Tuve a Aristóteles en la licenciatura de filo; no lo conocía muy bien; lo que sabía de memoria, por el contrario, era la bella tesis de Aubenque sobre El problema del Ser; resultado de los cursos: obtuve la licenciatura. Nunca lo he releído esta tesis de la tesis, pero utilicé hace tiempo la tesis complementaria sobre la prudencia para explicar la función del AE, el Analista de la Escuela, en Lacan.

Alexandre
Mi gusto siempre me condujo más bien hacia Platón. El primer diálogo que leí, a los 14 años: Teetetes. Fuerte, complicado, pero cautivante. Alexandre Adler me contó un día que conservó un recuerdo mío sumergido en el libro, en una chaise longue, durante las vacaciones en Suiza; tiene algunos años menos que yo, estaba impresionado. Formó parte del ENS algunos años después que yo, al mismo tiempo que Bernard (BHL). Claude Frioux, Entonces presidente del Paris 8, también normalista y comunista, me decía con admiración no fingida: "Adler sabe todo de los Soviets." Y luego la URSS desapareció. Desencantado, su saber tragado como la Atlántida, Alexandre se reconvirtió sin perder una sola medida en el saber todo, se reinventó Pic de la Mirandole de la política de todas las naciones. ¿Cómo hace? Descolla: periodista superiormente informado, relator inspirado, pensador original, incluso paradójico. Esto no le ha impedido que lo echen del Figaro por grosero. Como Sollers se hizo echar por el Diario del domingo, luego por el Obs.

Finky
Nathalie mi secretaria me envía la desgrabación a la salida de F contra Angot que Eve me había señalado ayer. Lo leeré esta noche. ¡Qué rififi!

El joven sabiondo
Me miro de afuera, no con la mirada enamorada de Alexandre, sino con la de la lata de sardinas del Petit- Jean de Lacan. ¿Qué veo? un teen burgués, privilegiado y precoz, que se prepara para integrar la Escuela normal, de la que hasta ese momento ignoraba su existencia. No es sorprendente que, seis años después, el mocoso presuntuoso que no dudaba de nada y pensaba poder orientarse solo en la sabiduría y la ciencia abordando Platón como Rouletabille lo recomendaba, "por el buen lado de la razón", haya sido invadido por la rabia al contacto de la mirada absorbente que dirigían Bourdieu-Passeron sobre el trabajo escolar de los Herederos. 1964

Bourdieu-Passeron
Passeron era entonces asistente de sociología en la Sorbona. Yo había hecho dos o tres de sus cursos. Recuerdo que hablaba de los "objetos nómades" destinados a invadir nuestra vida cotidiana. Bien visto. Analizaba en sus cursos el marketing del Club Med, entonces en su apogeo, al mismo tiempo que ese mismo Club le pagaba como consejero. La sociología es un saber ambiguo y siervo (dicho rápidamente). Por otra parte, lo veía en la intimidad cada vez que iba a lo de mi compañera Mireille, siempre entre dos normalistas, y que ahora estaba con el sociólogo, mucho mayor que ella. Este tuvo la bondad de confiarme que tal nota burlona del libro le había sido inspirada por algo ridículo que yo había dicho en lo de Mireille. No le ocultaba que su libro me parecía infecto. Lo escuchó con la flema del sabio. ¡Que dichosa constitución!

Judith
Bourdieu, al que ella conocía un poco, lo admiraba por su primer libro publicado, Sociología de Argelia. Justo antes de su año de licenciatura y justo después de la independencia, partió a enseñar filo a Argelia, temblando por sumergirse en el pueblo de donde salía ese FLN para el cual trabajaba en directo en la clandestinidad desde sus 17 años. No la conocía en esa época, sino por su reputación, porque era famosa en el medio de la Sorbona de filo. Escuchábamos: "Judith Bataille (su apellido entonces), la hija de Lacan, es una chica valiente, pero corre el riesgo de comprometer al Partido, porque está ligada al FLN. ¡Silencio!" Judith me contó que más tarde un Pierre Kahn , entonces presidente de la UEC (Unión de estudiantes comunistas) la había convocado para romper delante de ella su carnet de miembro de la UEC, en efecto "para no comprometer el Partido". Una vez adquirida la independencia de Argelia, Judith pidió que se le restituya su carnet. Se lo devolvieron con honores. Esta anécdota tiene mucho sentido.

Collard
Me entero por mi amigo N*, que interviene en el asando del Arca de Zoé en Tchad, que se cruzó con Collard, entonces abogado de uno de los acusados. Anteriormente fue el abogado de Pierrette Le Pen, primera mujer de Jean-Marie, después de su divorcio (en efecto lo he leído). En esa ocasión conoció a los hijos de la pareja, entre ellos Marine. Mas significativo también en condicional: habría dicho que JMLP le recordaba a su propio padre. Se llevaba bien con N*, pero se mostró molesto con él luego de haber adherido a la Agrupación Azul Marino.

Rimbaud
Rose-Marie me señala en el azul del cielo Rimbaud, en dos ocasiones, emplea la grafía antigua "merencolie" para "melancolía" en su trabajo de juventud, 14 años, un deber que consistía en redactar una carta de Charles d'Orléans a Louis XI para obtener la ampliación de Villon. Sí, en efecto, leyendo eso a los 13 años, yo mismo un alumno de liceo en Janson-de-Sailly, me sentí aplastado por el talento escolar del joven genio. Del mismo modo por las disertaciones latinas del alumno del liceo Baudelaire. Eran muy buenos alumnos, brillantes.

Rimbaud, nuevamente
Rose-Marie, cuya rigurosidad me deja pasmado ( es licenciada en letras modernas), establece una relación esclarecedora entre una línea de "A una razón", utilizada por lacan en su Seminario 20 Aun, y una línea de la carta llamada del Vidente.

Brest-Quimper
Mail de Renée Padellec, psicoanalista enseñante en la Sección clínica de Brest-Quimper. Se refiere a mi carta abierta a Collard, en tres puntos numerados: 1) " me gusto mucho la diferencia en "la estructura de la comparecencia" que usted hace entre el Canard que se mastica a Fillon por motivo fútiles y el posicionamiento claro de Christine Angot frente a un ladrón. 2) "Sueño-solución" (Reve-solution) que la révolution. Es preciso. 3) Al final su pregunta es esta: ¿A qué real responde el compromiso de Collard con la extrema derecha?

Control
Una joven colega me cuenta muy bien una cura, y su intervención que tuvo los mejores efectos. Improviso para ella una "Teoría de la validación analítica" en tres puntos también. 1. El analista no valida nada de los dichos del analizante. "La pura pasividad paciente": Blanchot citado por Eric en su artículo que va a aparecer en Lacan Cotidiano. 2. El analista valida todo de esos dichos, pues "el que calla otorga". 3. En esos dos puntos, validación y no validación están implícitos y por estructura. En el plano de los enunciado explícitos del analista, la validación de un dicho del analizante siempre es una poderosa interpretación que debe usarse en el momento oportuno. Aun más cuando se trata del rechazo a validar.

Analisis
Un analizante piensa de pronto en un pasaje de mi curso, hace años, en Arts-et Métiers. De un análisis de maravilloso cuento de Maupassant, "El cerdo de Morin", yo deducía la idea siguiente, de la cual hacía un principio del arte de la polémica: "destruir al otro fijándolo a su punto de goce". Esgrimista amateur, se había dicho. "En esgrima, eso es lo que hay que encontrar". Había reconocido allí una condición de goce propia. En su juventud llegó hasta el equipo de Francia junio, pero no pudo ir mas allá por causa de sus síntomas.

Anécdotas
Deberé dejar la pluma para mandarle el texto a Christiane Alberti que lo espera para su blog. Muchas mas anécdotas que no habré apostado esta mañana. Un día me presenté para divertirme como el Paul Léautaud del psicoanálisis. En otro tiempo, lo almuerzos del domingo en familia en el campo de desarrollaban de la siguiente manera: Lacan se callaba; nosotros, Laurence Bataille, Catherine Millot, Judith y yo, nos esforzábamos para distraerlo charlando, contándole todos los chismes del medio analítico y del medio literario que podíamos conocer. Y Lacan se moría de risa. Las contribuciones de Laurence y Judith a menudo se referían a hechos o dichos de sus hijos. Catherine había conocido mucho a los Klossowski y a sus amigos. En ocasiones yo aportaba anécdotas sobre grandes personajes históricos, que se remontaban hasta la Antigüedad. Macrobio. A Lacan le gustaba, como se notaba, los chismes reunidos por Heródoto, Aulo-Gelio (el menciona las Noches áticas en sus Escritos), Suetonio, Macrobio, Plutarco, etc. Y en literatura francesa Montaigne (su Diario), Brantôme, Tallement des Réaux, Mme de Sévigné, a la que Lacan llamaba algo así como la realizadora de epístolas sobre la homosexualidad femenina, Saint-Simon, la recopilación de Montesquieu, la correspondencia de Voltaire, las "anécdotas" de Stendhal, y luego, empieza a multiplicarse tanto que debo recordar que retraso el envió del blog. Una última palabra: devoré el Diario de Maurice Garçon durante la Ocupación, publicado hace dos años, y ya lié las 50 primeras páginas de la edición y subrayé, del Diario de Matthieu Galey en Bouquins. Por lo tanto soy redactor de gacetillas, y orgulloso de serlo. Hice una vuelta en Wikipedia para recuperar una foto de Louella Parsons para ilustrar esta primera entrega.

Lilia
In extremis.
Me llamó por teléfono para decirme que se cruzó con Frédéric Mitterrand en el bar del Raphaël, que le habló del Llamado, y que lo invitó sin más al Forum del 18 de abril. El encantador y popular ministro le respondió que se solidarizaba, y que vendría si estaba libre. Ella le envió por mail las tres páginas que redacté el domingo para presentar el estado del proyecto. ¡Campeona! ¡Son las 20:30 una hora y media de retraso!

 

Traducción: Silvia Baudini