|
III.
La elaboración del testimonio
Subrayar
la elaboración sobre el testimonio en relación a la idea manifiesta
de Lacan de ubicar el pase como investigación colectiva, nos
permite presentar una matriz de apoyo: Investigación-Elaboración-Colectivo
(comunidad).
Con
respecto al par "elaboración-investigación" en relación
al testimonio, me parece muy adecuado el límite –que hemos
tomado– señalado por J.-A. Miller en relación a la práctica,
al decir que no tenemos un completo dominio sobre ella, ya
que no se puede tener un completo dominio sobre lo real [12].
Sumo a la afirmación recién señalada lo que he sostenido en
diferentes momentos del testimonio con respecto al deseo del
analista, así como las elaboraciones de los carteles del pase
[13]. Y desde
estas conjunciones me inclino por sostener que si el deseo
del analista es lo que en última instancia opera en el psicoanálisis
[14], opera
en sus tres dimensiones: clínica, política y epistémica, y
queda planteado el cómo operar con este límite que es el de
“no dominio de lo real”.
El
testimonio dice de la manera de operar con el no dominio de
lo real, con lo imposible, y cada testimonio dice de la manera
en que se llegó al límite. Un decir que se inscribe en lo
colectivo y que lo implica en la investigación de los resultados
del pase. Pero también, esta dialéctica se encuentra con ese
límite que es el no dominio de lo real, y el trabajo mismo
de la Escuela se presenta como el tratamiento del mismo.
IV.
Perspectivas
1.
Si bien he tomado para la noción posible de testimonio la
idea referida al testimonio del psicótico –testimonio abierto–
no sostengo que el testimonio implique la última palabra.
2.
Pero, si bien no es la última palabra, no podemos desprendernos
de la vía de la palabra. Asimismo, el dispositivo del pase
la privilegia en toda su estructura a través del testimonio
dado los pasadores y de éstos al cartel.
3.
Ahora bien, como pasante, uno puede llegar con una elaboración
ya realizada sobre su fórmula subjetiva realizada en el análisis
mismo. En mi experiencia –ya lo he señalado–, es a través
del encuentro con los pasadores que construyo el testimonio
y las posibilidades de abordar por la palabra la conclusión
de la cura. Estaba la conclusión y, luego, la elaboración
sobre una conclusión; elaboración que el procedimiento del
pase posibilita.
Varias
posibilidades se desprenden de esta cuestión; por ejemplo,
una –que he encontrado en testimonios de otros colegas de
la AMP–, es que justamente hay una diferencia entre la enunciación
de los significantes bajo trasferencia, es decir dentro del
marco de la sesión analítica, y el testimonio ante los pasadores,
donde se retoman esos significantes y esas formulaciones por
fuera de la trasferencia al analista y bajo la trasferencia
al psicoanálisis. Sin embargo, una vez nominado, y en relación
a la comunidad, ¿qué tipo de ordenamiento tenemos de la palabra?
En el testimonio a la comunidad es también de trasferencia
al psicoanálisis, y es también de encuentro. Pero el posible
ordenamiento no necesariamente tiene que ser igual al dado
ante los pasadores; el destinatario es el conjunto Escuela
que lo recibe, no ya de los pasadores, sino del pasante.
4.
La responsabilidad de lo dicho está del lado del que testimonia;
pero, por la experiencia misma del pase como investigación
colectiva, me inclino a pensar que uno se puede atribuir y
asumir la responsabilidad, pero no la absoluta autoría de
la elaboración, en tanto esta es provocada en el encuentro
con los pasadores, también con la respuesta del cartel, y
hay una elaboración con los efectos del testimonio a la comunidad.
En síntesis: hay una elaboración en y con lo colectivo.
5.
Partiendo de la afirmación de que ningún texto posibilita
reducir el agujero estructural, esto nos plantea un límite
en el testimonio y podemos así pensar –en la línea de las
comparaciones– si la nominación de Analista de la Escuela
(AE) es equiparable a la idea de autor. ¿Uno es autor de su
propio testimonio? Así como Lejeune habla del "espacio
autobiográfico" donde incluye los textos no biográficos
del autor, nosotros podríamos hablar de un espacio testimonial,
que no sólo incluye los textos del nominado, el antes y el
después, sino también los textos y reflexiones sobre el pase,
los testimonios de los otros AE, las enseñanzas de los carteles,
la orientación de J.-A. Miller, la proposición de Lacan, las
diferentes experiencias en la realización del pase. En síntesis,
la historia del pase pero en el sentido de extraer los principios
de la política del pase.
6.
Una prueba de hecho, una simple constatación con respecto
a la recepción de los testimonios: no he visto que los que
escuchan se alteren, por ejemplo, ante una incoherencia en
la cronología, mientras que el más mínimo fallo en la lógica
de lo expuesto sí llama la atención. Una simple prueba de
que prima el orden lógico y no la cronología.
7.
Genette propone considerar relatos como La Odisea o
En busca del tiempo perdido, como la expansión monstruosa
de una frase inicial, por ejemplo: "Ulises llega a Itaca",
o "Marcel se convierte en escritor". En esta línea
Lejeune propone que un relato autobiográfico es la expansión
de una frase que sería algo así: "Me he convertido en
yo mismo". Nosotros podríamos considerar la elaboración
del testimonio, también como la explosión de una frase. Frase
que bordea lo real, frase que designa el fantasma, frase que
limita el sentido, frase que da cuenta de la insignia (S1
y a) del sujeto. Y el testimonio necesita del desarrollo
de la frase por la vía de la palabra, cuestión que hemos situado
en la relación entre estilo y lógica en el marco del lenguaje
y del matema.
8.
Si insisto en la perspectiva del testimonio como parte de
la investigación colectiva, no hago otra cosa que sostenerme
con Lacan, por ejemplo: "El pase –siempre es en Scilicet,
por donde anda eso, resulta el lugar indicado–, cuando digo
que el pase se malogra, no quiere decir que no se hayan ofrecido
a la experiencia del pase" [15],
o cuando Lacan ubica el posible testimonio de lo real como
la dispersión que hace el serhablante de lo imposible
por la vía de la palabra [16].
También en la afirmación de Lacan sobre la dimensión de saber
que toca en los bordes de lo real, y que ha de ser captado.
[17]
Texto
que con ligeras variaciones se encuentra en el libro Documentos
del Dispositivo del Pase en la Escuela de la Orientación Lacaniana.
|