Contribución de Aníbal Leserre
Un párrafo del argumento dado para la presentación del tema me llamó la atención y me permito comentar algunas cuestiones que su lectura suscitó, el párrafo dice así:
"La operación analítica consiste en un forzamiento, se trata de un forzamiento porque es un tratamiento del autismo del goce, gracias al Otro de la lengua hasta llegar a un goce irreductible al sentido, es decir un goce que no ingresa en la lengua común, es un límite en la experiencia de tratamiento del goce."
Uno de los miradores sobre este forzamiento es los testimonios del pase; a los mismos se los puede considerar en la modulación entre "el pase perfecto" y los restos sintomáticos. Se podría tomar como una modulación de lo perfecto (teóricamente hablando) por los restos sintomáticos. Esto implica, entre otras cuestiones, que la idea de resto es contraria a lo perfecto y es dar al resto una valoración negativa; pero no me parece un buen camino, no creo productivo valorizar cuantitativamente la idea de resto y menos aún la de restos sintomáticos.
Según el caso nos llegan los efectos del forzamiento como aquello de lo real imposible de abordar por lo simbólico, esta opción, es la que nos permite invertir los términos y considerar la idea de trayecto "forzado" de los restos sintomáticos al pase perfecto. Trayecto del síntoma en su singularidad donde, vía el forzamiento, el sujeto logra su pase perfecto, el que pasa una historia que convence.
Entonces ¿cómo pensar la relación entre la historia de un análisis y la hystorización en el testimonio? Por ejemplo, pensando el desarrollo, el trayecto de un análisis como un proceso de forzamiento de lo real por medio de lo simbólico (y su límite, que marca lo imposible). De allí se desprende una interpretación del analizante que adquiere un carácter fundamental. Una interpretación sobre la satisfacción de lo obtenido, de la certeza sobre el saber y una nueva conjunción entre verdad y goce. Una interpretación a dar que intente resolver el problema del sé final.
Otra perspectiva de lo que nos indican los restos sintomáticos en la buena historia de satisfacción alcanzada y transmitida es lo que permanece resistente al descifrado; pero que es a lo que la historia da marco, la hystorización es un marco significante dado al resto, que es el objeto a.
Tenemos en Lacan (desarrollado por Miler en su curso del 14.5.08) la fórmula "resolver el síntoma"; se disuelve lo que está condensado en el síntoma, es decir, lo que fue el deseo en la historia del sujeto. Un estatuto singular ya que el sentido dado por Lacan a la cuestión de la historia es el de una referencia a los hechos que cobran sentido a través de la palabra. Lo que quiero destacar con esto es que, al situar el goce que excluye el sentido, veremos en la historia que nos llega si está indicado -por así decirlo; si está presente lo que en la experiencia del análisis se sitúa como la impotencia de la interpretación.
Aníbal Leserre |